EL FRACASO DE LA GUERRA ANTIDROGAS Y EL OTOÑO DEL PATRIARCA

La guerra internacional, nacional y territorial contra el imperio gringo siempre será una constante obligación ideológica y quién haya avanzado en alianzas con EE.UU habrá demostrado una seria contradicción política. Nosotros como Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, siempre sostendremos que los planes estadounidenses en materia de “financiación”, “fortalecimiento de seguridad”, de “ayuda humanitaria” han significado la excusa para una intervención militar sofisticada contra el avance del movimiento guerrillero de este país.

El Plan Colombia y la Paz Total son dos políticas “diferentes” en el papel, pero un proyecto y modelo similar con un objetivo contrainsurgente. La guerra en el cañón del Micay fue un show mediático de Gustavo Petro para tapar y camuflar la instalación de las bases militares del Comando Sur en el Pacífico, Leticia y Pereira, todas en su mismo período como mandatario. De igual manera, para acolitar la construcción del proyecto hidroeléctrico Arrieros del Micay. Somos el ejército del pueblo y representamos una resistencia armada en Colombia, Latinoamérica y el mundo. En cada intervención y pronunciamiento nos hemos solidarizado con la lucha del pueblo palestino, pero a diferencia de Petro NO buscamos echarnos créditos de salvadores en las Naciones Unidas.

Gabriel García Márquez mencionaba en sus escritos “El poder es de doble filo, se ejerce y se padece”. Gustavo Petro en reiteradas ocasiones nos ha tildado de narcotraficantes, traquetos y terroristas. Hoy por las casualidades e ironías de la vida termina integrando la Lista Clinton y la misma junta del narcotráfico que tanto él denuncia. Como FARC-EP estamos acostumbrados a pelear y combatir con quién nos corresponda, siempre hemos sido férreos contradictores del imperio estadounidense y no permitiremos intervenciones militares y violaciones a la soberanía colombiana, porque en estos últimos 60 años lo hemos demostrado, como también sobrevivimos a la arremetida de gobiernos proyanquis y el imperio.

La lucha y guerra antidrogas, la desertificación del país y el recorte de ayuda presupuestal sólo significan manipulación gringa hacia Colombia. La presión de Trump sólo refleja el afán de la intervención militar al país hermano venezolano, a quiénes también les montaron falsas acusaciones para colocarlos en el tablero de sus intereses petroleros y financieros.

Hacemos un llamado al país, a los diferentes sectores políticos de izquierda, a las organizaciones sociales y populares, a resistir y hacerle frente a la arremetida gringa. Como también invitamos a la reflexión, los caudillismos no pueden representar el faro político de esta nación. El deber de defender el país nos llama y nos pone cita a todos a construir un proyecto político democrático y realmente participativo. Donde las regiones, los territorios y el poder popular jueguen un papel estratégico y contundente frente al desarrollo social de Colombia.

¡Pueblo y Dignidad, Manuel Marulanda vive la Lucha sigue!

ESTADO MAYOR CENTRAL
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA EJERCITO DEL PUEBLO
FARC-EP

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