Desde las montañas de Colombia, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo FARC-EP dirigimos nuestra voz al pueblo colombiano y a la comunidad internacional para exponer el papel cómplice de los grandes medios de comunicación con el establecimiento y sus aparatos militares.
Los medios de comunicación, lejos de cumplir con su deber de informar con veracidad y objetividad, se han convertido en portavoces de los intereses de la oligarquía y las fuerzas militares. Su cobertura sobre el conflicto social y armado oculta la verdadera naturaleza de nuestra lucha: la defensa de los derechos del campesinado, los trabajadores y los excluidos de este país.
Mientras construyen la imagen de las fuerzas militares como “héroes”, silencian las masacres, desapariciones forzadas y violaciones a los derechos humanos cometidas por el Estado. TRES CASOS RECIENTES SON EL SILENCIO FRENTE AL BOMBARDEO A UN HOSPITAL MÓVIL DE LAS FARC-EP DONDE NO SOLO HABÍA GUERRILLEROS EN RECUPERACIÓN SINO FAMILIARES DE VISITA Y QUE TERMINÓ CON LA MUERTE DE 4 MENORES DE EDAD Y LA TORTURA EN UN BATALLÓN A UN NIÑO DE 10 AÑOS, LA MUERTE DE ANGIE PAOLA TOVAR, QUIEN FUE INCINERADA POR EL EJÉRCITO NACIONAL Y LLEVADA EL MISMO DÍA A MEDICINA LEGAL Y SE LE MIENTE A COLOMBIA CON QUE SU CUERPO ESTABA DESAPARECIDO Y EL OCULTAMIENTO A CAMBIO DE DINERO DE LAS ABUNDANTES PRUEBAS QUE HEMOS ENTREGADO A MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y PERIODISTAS QUE VINCULAN AL GENERAL FEDERICO MEJÍA Y OTROS ALTOS MANDOS MILITARES CON NARCOTRAFICANTES Y PARAMILITARES. De la misma manera, su narrativa parcializada sobre las formas de resistencia civil ante el militarismo, busca criminalizar la protesta social y legitimar la violencia institucional y la judicialización de los pobladores rurales. EL PUEBLO COLOMBIANO Y LA COMUNIDAD INTERNACIONAL DEBEN SABER QUE “EN EL GOBIERNO DEL CAMBIO” LA DOCTRINA MILITAR NO HA CAMBIADO.
A los medios de comunicación y periodistas les exigimos abiertamente:
- Que abandonen su papel de voceros de las fuerzas militares; esta articulación con los instrumentos de propaganda del enemigo los convierte en parte de las fuerzas a las que combatimos.
- Que rompan inmediatamente cualquier vínculo económico entre periodistas y medios de comunicación con la fuerza pública.
- A partir de la fecha solo podrán ingresar a las áreas de acción político y militar de las FARC-EP, periodistas de medios independientes, la prensa internacional y nacional que sea imparcial.
- Que no tomen como cierta cualquier versión que sale de “inteligencia militar”, investiguen.
¡Pueblo y Dignidad, Manuel Marulanda vive la Lucha sigue!
SECRETARIADO DEL ESTADO MAYOR CENTRAL
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA EJERCITO DEL PUEBLO
FARC-EP