DECLARACIÓN POLÍTICA DEL PLENO DE DICIEMBRE DE 2025

Asistimos a un momento de cambio global que, como escribía Antonio Gramsci en sus Cuadernos de la Cárcel:
“La crisis consiste precisamente en el hecho de que lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer; y en este interregno se verifican los fenómenos morbosos más variados”. Esta línea, que algunos han parafraseado como: “una época en que lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”, describe muy bien el momento histórico por el que atravesamos como humanidad. Un momento en que los monstruos, a sabiendas de su inminente desaparición, muestran su verdadero rostro. Salen las frases claras y sin máscara de los Trump y los Netanyahu amenazando al mundo, ordenando el asesinato de niños, mujeres y hombres que consideran estorbos en su camino hacia el olvido, porque el olvido es el destino de todos y cada uno de aquellos criminales capitalistas que, en nombre de la “democracia”, la “seguridad” y la “paz”, llenan el mundo de hambre, muerte y destrucción.

Las FARC-EP, como continuadoras del legado histórico de sus mártires y líderes inmortales como Marulanda y demás que han ofrendado su vida por un mundo mejor, caminamos altivos en medio del terror que el imperio le ofrece al mundo, la frente en alto con la dignidad de saber que ni siquiera la muerte detiene el paso inclaudicable de la construcción de un mundo nuevo. Cuando un guerrillero o guerrillera muere, se convierte en semilla que será cosechada por las generaciones nuevas en el futuro socialista. Con esa certeza, cualquier amenaza, cualquier invitación a detener el paso de lucha se convierte en una meta para ser vencida. El tiempo de vida de un revolucionario va más allá de su temporalidad mientras palpita su corazón y en algún momento se detiene, abarca el sueño de las nuevas generaciones que recibirán la cosecha de lo que hoy sembramos.

Coyuntura Global: Multipolaridad y Crisis del Imperialismo
Declive de EE.UU.

La crisis estructural del capitalismo neoliberal, con el surgimiento del mundo multipolar como contrapeso al orden establecido luego de la Segunda Guerra Mundial, muestra la caída acelerada de países como los EE.UU. y sus socios que siguen amarrados a la lógica del individualismo capitalista y su política criminal de explotación de los seres humanos y la naturaleza. Se destacan países que, en contra del miedo que venden estos pelafustanes, crecen a pesar de los bloqueos, como la China socialista, potencia económica; Rusia como potencia militar o Irán como potencia moral. La Cuba digna y alegre, la Burkina Faso de Ibrahim Traoré rompiendo el colonialismo, el México valiente de Claudia Sheinbaum, la Venezuela en pie de lucha de Nicolás Maduro, la Corea del Norte que no se humilla, el Vietnam que dejó huella imborrable en el rostro del imperio, y muchos otros titanes que se levantan del letargo. Nada de lo que ese bloque occidental capitalista posee, les alcanza para entender que lo nuevo representa un desafío al hegemonismo occidental de una dimensión que está cambiando el poder en el planeta ante sus ojos, los mismos que no ven por estar mirando al piso su vómito de licor y fentanilo.

Fascismo en expansión: Se vincula el auge de la ultraderecha con los Trump, los Milei y otros títeres que por miedo, sumisión o ambición se levantan como reacción del capital frente a su crisis, con guerras híbridas (Ucrania, Gaza, y otras) y en el proceso llevan a la deslegitimación de organismos como la ONU y la CPI como convidados de piedra ante los genocidios.
Es el giro autoritario del neoliberalismo. El fascismo como única fuerza de un animal sin cerebro imponiendo regímenes autoritarios neoliberales o guerras de exterminio.

América Latina: Entre el Progresismo y la Guerra Imperial
El Progresismo como “careta” del capital

Siempre seremos críticos a gobiernos que han llegado al poder con careta socialdemócrata a administrar los intereses de los capitalistas, mientras venden humo a los sectores populares, por su incapacidad de romper con el modelo capitalista. Siguiendo la tesis de Lenin sobre la socialdemocracia como freno revolucionario, terminan entregando el poder político a la derecha fascista como ocurrió en Chile y ojalá no ocurra en Colombia. El riesgo mayor es quedar atrapados en la trampa del progresismo: desgastarse combatiendo la confusión de un modelo que no hace cambios reales pero que permite que la ultraderecha (Uribe/Milei/Bukele) ganen terreno. Es vergonzoso sacar como éxito del progresismo las millonarias ganancias de los emporios económicos acuñando la frase de: “no nos volvimos como Venezuela”. País que sufre no por un modelo de izquierda sino por un bloqueo criminal. Fortalecer al capital financiero solo asegura el empoderamiento del fascismo a futuro.

No se puede pensar en blanco y negro, subestimar los avances simbólicos o el empoderamiento de sectores populares que han entendido que el devenir histórico no viene condicionado por seguir a un mesías que los llevará al paraíso. Mujeres empoderadas que entienden que el futuro se construye día a día, jóvenes que ya no creen en las reglas de la sociedad que los condena a la pobreza y la exclusión, campesinos que no viven detrás de un auxilio que son las migajas que caen de la mesa de la corrupción y el clientelismo. Comunidades negras o indígenas que se cansaron de ser vistas como parte del paisaje o votos del peor postor como los “polo-polo”, se entienden y autoperciben como sujetos históricos con capacidad de transformar su realidad, capaces de distinguir la promesa vacía del compromiso real, de ver con claridad entre la perversión de un líder y la coherencia de vida de otro.

Amenaza militar yanqui

Se anticipa una escalada intervencionista bajo Trump, usando el narcotráfico como pretexto (similar a la Doctrina Monroe 2.0). Se habla de intervención militar en el continente. Lo triste es que el pueblo de a pie no percibe que llevamos años de sometimiento a la bota imperial, las bases militares en Colombia repletas de militares gringos, soldados y comandancia entrenados con una férrea doctrina del enemigo interno que sin duda responden a los intereses del Comando Sur y no de su pueblo al que deberían defender. De ahí que sea posible una presión sobre Venezuela. Se omite la complicidad de las élites locales como estafetas del imperio; en la práctica estamos invadidos de forma legal. ¿O se nos olvidó cómo militares norteamericanos violan niñas indígenas y salen por el aeropuerto El Dorado a vender los videos de esas violaciones? ¿O el turismo sexual en Cartagena la Heroica o en Medellín, que se han convertido en llegada de pedófilos que salen al aeropuerto acompañados por la fuerza pública sin responder por sus crímenes?

El Crimen organizado como brazo imperial

Es deber desentrañar el narcotráfico y paramilitarismo como herramientas de EE.UU. para desestabilizar a Colombia. Es claro que las ganancias del negocio reposan en los bancos y empresas de los EE.UU. y Europa; a los campesinos solo les queda una minúscula entrada de capital como única vía de sobrevivencia económica, en medio de un país sin infraestructura vial, sin un Estado garante de derechos. El gran cartel del narcotráfico se encuentra en manos de la DEA, y la política antinarcóticos es solo una excusa para intervención y control de las colonias. Se desarrolla en la actualidad el más grande proceso de concentración y monopolio del negocio del narcotráfico con la consolidación del neoparamilitarismo, dirigido por los gringos y los militares colombianos para controlar desde la producción hasta la comercialización final del alcaloide. Por eso el discurso de nombrarnos a las FARC-EP como cartel es solo una excusa para fortalecer el aparato militar (ej. compra de aviones dejando por décadas la deuda pública), producción de armas en Colombia para avanzar en la guerra contrainsurgente, nada de guerra contra el narcotráfico. Además, con esta política y discursos contrainsurgentes se busca cerrar toda puerta a diálogos de paz al desconocer de forma intencional nuestra naturaleza política. Esperamos que un nuevo gobierno no caiga en ese engaño y deje abierta la posibilidad de un diálogo franco, sin emboscadas o traiciones al proceso.

Campaña contra el alcoholismo

Por nuestra parte y como resultado de los modelos culturales que hacen de Colombia una sociedad cantinera, hemos determinado iniciar una gran campaña contra el alcoholismo. Anunciamos una campaña para destapar la podredumbre que se encuentra detrás de la droga que más afecta al pueblo colombiano y que le genera el mayor nivel de empobrecimiento a los sectores populares, trabajadores y campesinos como es el consumo de alcohol, además de ser el principal precursor de los estupefacientes, que deja mujeres maltratadas, muertes en accidentes de tránsito, violaciones, etcétera; con la diferencia que todas las drogas son prohibidas excepto las bebidas alcohólicas que enriquecen los bolsillos de industriales, pagan campañas políticas y mantienen embrutecidos a los consumidores que prefieren estar orinando el dinero de su trabajo en un orinal de cantina, que exigiendo sus derechos en las calles. Es más fácil culpar y señalar al borracho consumidor que a las empresas que se enriquecen de él, por ello es necesario delimitar una nueva política antidrogas que incluya al alcohol como el principal precursor del consumo de sustancias psicoactivas y de empobrecimiento de los sectores populares.

El caballo de Troya del sionismo

Por otra parte, denunciamos la masiva migración de sionistas a Latinoamérica, en particular a Argentina. El sionismo es como una unidad móvil imperial, un “caballo de Troya” que primero fue ubicado en Medio Oriente por los EE.UU. y los ingleses para el control estratégico del petróleo y ahora para el manejo estratégico del agua del continente. Es necesario en este punto hacer la distinción clara entre los judíos, con los cuales no tenemos más que respeto, y esos israelíes descendientes de europeos que nada tienen que ver con los pueblos semitas que han habitado por milenios las tierras de Oriente Medio. Esta casta maldita de sionistas supremacistas y criminales no tienen cabida en nuestro continente. Enviamos nuestro saludo de solidaridad al hermano pueblo argentino, sumido en el horror de un enfermo mental que llegó a la presidencia para robarlos y permitir la entrega de su nación a esta banda de genocidas.

De igual manera, ratificamos a nuestros hermanos venezolanos nuestro compromiso de luchar y que estaremos a su lado en caso de agresión imperial. Los yanquis sentirán el poder de un pueblo unido como lo soñó el Libertador.

Los vientos de cambio no deben cesar.

Es más que claro que el actual gobierno engañó al pueblo colombiano, impulsando un modelo contrainsurgente que busca despolitizar a las insurgencias ante el mundo, a la vez que contuvo la acción transformadora del movimiento social con reformas que una a otra se hunden en el Congreso. Convocamos al pueblo colombiano a no cesar en sus anhelos de transformación estructural, a tomar buenas decisiones electorales teniendo claro que un gobierno, para que sea transformador y crisol de los sueños de los colombianos, debe apartarse de la corrupción, de los cogobiernos con la derecha, del militarismo y los dobles discursos que, disfrazados de defensa de la soberanía y la democracia, permiten por omisión el reforzamiento del intervencionismo estadounidense. La construcción del poder popular y la soberanía es tarea inaplazable de los pueblos.

Las FARC-EP, en su proceso de reconstrucción, han encontrado formas de organización y experiencias que, en medio de las dificultades que impone el Estado colombiano, perviven y cultivan dinámicas propias por la construcción del poder popular y formas de resistencia soberanas ante el avance del capital en sus territorios. Nuestra admiración para estas comunidades, cuenten con las FARC-EP en tan noble propósito. En el comunicado a la prensa, importante agregar lo del cese al fuego.

La suspensión de acciones ofensivas contra la fuerza pública en esta temporada.

Anunciamos al pueblo colombiano la suspensión de operaciones ofensivas contra la fuerza pública entre los días 23 de diciembre de 2025 y el 7 de enero de 2026. Mantendremos nuestra actividad defensiva en caso de agresión contra nuestras unidades a nivel nacional. Entendemos, como siempre, que los soldados, policías y miembros de la fuerza pública en general son hombres y mujeres del pueblo, que, llevados por la pobreza, por el lavado de cerebro que les hacen como parte de su adoctrinamiento, nos consideran sus enemigos. No han entendido que sirven a los intereses de los poderosos que nos mantienen en esta guerra fratricida entre hermanos; el día que los ricos envíen a sus hijos al campo de batalla, ese día se firma una paz con justicia social, mientras sigamos muriendo los hijos del pueblo siempre se mantendrán las mentiras para mantenernos enfrentados.

Les deseamos unas felices fiestas junto a sus seres queridos, un próximo año lleno de luchas por la dignidad, la paz con justicia social y la equidad. Recordemos que es mejor una cena navideña o de año nuevo en compañía de los que queremos, alejados del alcohol, sin olvidar a los que no tienen alimentos, ropa, un techo donde vivir. Invitamos a no claudicar por un verdadero cambio revolucionario, por entender que solo con solidaridad, afecto y entrega por nuestros compatriotas y hermanos podremos construir la Nueva Colombia libre y soberana.

“Con Marulanda y un pueblo empoderado, contra el imperialismo y por la verdadera lucha popular vía al socialismo”.

ESTADO MAYOR CENTRAL
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA – EJÉRCITO DEL PUEBLO

Montañas y Ciudades de Colombia, 21 de diciembre de 2025

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