SALUDO DE NAVIDAD Y FIN DE AÑO AL PUEBLO DE COLOMBIA Y LOS PUEBLOS DEL MUNDO

Camaradas, hermanos y hermanas de la patria y el mundo:

En esta época, donde los poderosos pretenden imponer una falsa alegría envuelta en luces y consumismo, las FARC-EP alzamos la voz para desearles una Navidad de verdadera reflexión y un Año Nuevo cargado de lucha y esperanza.

Que estas fechas nos encuentren más unidos que nunca, frente a:

  • El imperialismo que, con sus garras extendidas, amenaza la soberanía de nuestra nación colombiana y de toda nuestra América. Rechazamos la injerencia y el saqueo del gran capital, en particular de los EE.UU., sus socios criminales de la OTAN y el ente genocida de Israel sobre los pueblos del mundo. Países en búsqueda de sobrevivir a la crisis que enfrentan ante un mundo que se libera de su yugo y construye un escenario multipolar en que ellos ya no mandan y tienden a la extinción.
  • El genocidio y la ocupación contra el pueblo palestino y demás naciones sometidas a la ignominia. Nuestra solidaridad es inquebrantable. No hay paz sin justicia, no hay Navidad digna mientras se masacran a los pueblos con el silencio cómplice de los gobiernos e instituciones del planeta. Seremos la piedra en la bota imperial si osan atacar nuestro continente.
  • El capitalismo salvaje que, en su lógica de explotación y ganancia infinita, envenena nuestros ríos, devasta nuestros bosques y nos empuja al borde de conflictos globales. Sistema que precariza la vida en nuestro territorio, que mata de hambre o aliena con sus grandes medios de comunicación a la masa de pobres trabajadores que terminan defendiendo la desigualdad, la “democracia” del gran capital, la cultura de la basura que los aliena y enajena generando un vacío que arrincona al ciudadano, que lo llena de carencias que solo olvidan por un instante con alcohol y drogas, herramientas de control que esos mismos imperios económicos comercian, mientras la utilizan como excusa para invadir a los países que consideran fuera de su control o con grandes riquezas naturales para saquear.

Frente a este panorama, no claudicamos. Porque en nuestros barrios, veredas y comunidades late la resistencia. Una resistencia que tiene rostro de mujer trabajadora, del campo y la ciudad, que sostiene la vida con sus manos. Que tiene la sonrisa y el futuro en los niños y niñas que protegemos. Que se enraíza en la sabiduría y la lucha histórica de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes que, como nosotros, habitamos y defendemos este territorio.

La esperanza no es un regalo pasivo, es un fuego que encendemos cada día organizándonos para resistir y convertir en realidad el sueño de la Nueva Colombia.

Por ello, en este nuevo año que se avecina, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable con ustedes: con las mujeres, los niños, los campesinos, los pueblos originarios y afros. Con los y las trabajadoras de la patria. Seguiremos tejiendo, desde abajo y a la izquierda, ese mundo nuevo que es urgente. Un mundo con paz verdadera, que solo puede edificarse sobre los cimientos de la justicia social, la dignidad, la soberanía de los pueblos y el cuidado de la Madre Tierra.

Que el 2025 nos encuentre en las calles, en los debates, en la construcción concreta de poder popular. La historia la escriben los pueblos y nosotros seguimos en la lucha.

“Con Marulanda y el pueblo empoderado, contra el imperialismo y por la verdadera lucha popular vía al socialismo”.

Desde las Montañas y Ciudades de Colombia.

SECRETARIADO DEL ESTADO MAYOR CENTRAL
FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA EJÉRCITO DEL PUEBLO
FARC-EP

Scroll to Top